"/>
Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Redacción
Martes, 29 de enero de 2019
Cambia la forma de llegar y fidelizar a los clientes.

Experiencias únicas en la era del "seamless", la tienda del futuro

El omni-channel ha quedado atrás y los negocios deben pasarse al extended-channel para ser rentables. El nuevo perfil del comprador es el de un consumidor experiencial o "experiensumer", más centrado en la vivencia de la compraventa que en el producto o servicio en sí mismo.

La experiencia del consumidor es algo fundamental para mantener la fidelidad de los clientes. Y, con la irrupción de nuevas tecnologías, los puntos de venta deben adaptarse a los cambios para dar una respuesta efectiva a las necesidades de los usuarios: ya no vale con exponer de forma atractiva lo que hay que vender, hay que ser capaz de generar una vivencia única en la era del seamless o, lo que es lo mismo, en la era de la experiencia de compra totalmente satisfactoria y transparente.

 

A la hora de adquirir cualquier producto o contratar un servicio, los consumidores buscan que el proceso nos aporte un valor añadido, no un mero intercambio o una transacción de “algo por algo”. Esta mentalidad, unida a la innovación tecnológica que lo posibilita, ha dado origen a la denominada como “la tienda del futuro”, un punto de venta en el que la forma de contactar y llegar a los clientes se basa en generar momentos auténticos y especiales.

 

Pero no sólo eso. La “tienda del futuro”, que ya es o debería ser presente, también responde a criterios de sostenibilidad: es una fórmula para asegurar la subsistencia de los espacios de venta (desde un comercio pequeño de barrio hasta las grandes superficies) gracias a que es capaz de potenciar la fidelidad con la marca y, a medio y largo plazo, asegurar la rentabilidad de la acción.

 

Es por esta razón por la que los punto de venta han empezado a pasar del omni-channel al extended channel, un modelo que tiene como objetivo crear situaciones únicas al margen del canal. La omnicanalidad debe ir orientada a conseguir información de las personas en distintos momentos de la verdad: una vez se recopilen estos datos al amparo de la GDPR, las empresas deben analizarlos y utilizarlos para generar experiencias con la marca, no con los canales.

 

DE PROSUMER A EXPERISUMIDOR

 

Gracias a la “tienda del futuro”, el cliente participa cada vez más en la creación de experiencias: atrás queda el concepto de consumidor tradicional en aras de pasar a ser un embajador de la firma. Las marcas y los punto de venta ya no se comunican de forma directa con las personas, sino que son estas quienes eligen cuándo ponerse en contacto con ellos y cuál es la forma y lugar que mejor se adapta a ese momento, eliminando así las barreras entre el mundo online y el offline.

 

Por tanto, el cliente pasa de estar ligado a una fórmula de productor y consumidor (prosumer) a identificarse con el término experisumidor: el consumo es una experiencia con la que busca satisfacer una necesidad o anhelo a través de una vivencia emocional.

 

 

Deje su comentario
Normas de Participación
Esta es la opinión de los lectores, no la nuestra.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Empresarios del Henares • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2019 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress